Inhalación nasal con solución salina

Las inhalaciones nasales con sal previenen las enfermedades relacionadas con los resfriados y alivian estos una vez contraída la enfermedad.


El agua salada templada humedece las mucosas nasales y previene así que las bacterias del resfriado se aniden. Cuando la infección ya está presente se logra un alivio, ya que las secreciones sólidas se ablandan, se lavan o se expulsan al sonarse. Se rebaja perceptiblemente la inflamación de las mucosas.

Las inhalaciones nasales también pueden tener efectos aliviadores para los alérgicos al polen si por la noche se lava el polen aspirado, que es el que provoca la irritación de la mucosa, y esta es humedecida de nuevo. Para una inhalación nasal preventiva o, en caso de resfriado, aliviadora, basta una pizca de sal de mesa diluida en unos 100 mililitros de agua.

Si no se dispone de inhalador nasal, se puede usar una cuchara o algo similar.